El Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) informó que actualmente existen 51 cooperativas en proceso de liquidación, una cifra que genera alarma en miles de ahorristas del país. Aunque la situación no es nueva, pues en los últimos 20 años unas 14 entidades fueron a quiebra, el impacto preocupa por la magnitud del sector dentro del sistema financiero.
El presidente del Incoop, Carlos Romero Roa, explicó que se trata tanto de cooperativas de ahorro y crédito como de producción. Entre los casos más sonados figura la Cooperativa Poravoty, manejada por policías, que dejó un agujero financiero de alrededor de USD 37 millones.
Las irregularidades son recurrentes: mientras dirigentes políticos o cercanos a los directorios acceden fácilmente a préstamos millonarios, los socios comunes enfrentan exigencias elevadas y altas tasas de interés. Este esquema quedó en evidencia en entidades como la Cooperativa Capiatá, vinculada al senador cartista Erico Galeano, beneficiado con préstamos que superaron los G. 40.000 millones entre 2016 y 2022.
Otro ejemplo es la Cooperativa San Cristóbal, involucrada en el caso “A Ultranza Py” tras revelarse operaciones de lavado de dinero. Su expresidente, el exdiputado Juan Carlos Ozorio, hoy está preso en Emboscada. Incluso políticos como Basilio “Bachi” Núñez figuran entre los beneficiarios de millonarios créditos.
La crisis no solo afecta a las cooperativas, sino también al propio Incoop, cuya presidencia estuvo marcada por renuncias y presiones políticas, reflejando la falta de control en un sector que mueve enormes sumas de dinero.
