El Banco Central del Paraguay (BCP) decidió reforzar su estrategia contra la apreciación del dólar con ventas en el mercado spot, evitando intervenir con contratos forward. Aunque la medida contiene temporalmente el tipo de cambio, la consecuencia inmediata es la absorción de liquidez del sistema financiero, lo que encarece el financiamiento para empresas y familias y genera un desacople entre la tasa de política monetaria (TPM) y las tasas efectivas del mercado.
El forward es un contrato que fija hoy un precio futuro del dólar, calculado en base al diferencial de tasas entre guaraníes y dólares. El dilema para el BCP radica en qué tasa en guaraníes reconocer: la oficial de sus Letras de Regulación Monetaria (6,91% anual al 24 de julio) o la que implícitamente utiliza el mercado, cercana al 14%. La brecha de más de 700 puntos básicos expone un problema estructural.
Si el BCP ofreciera forwards basados en su tasa de referencia, quedaría fuera de sintonía con la realidad de los precios vigentes. En cambio, si utilizara las tasas activas de mercado, admitiría que su tasa de referencia perdió capacidad de orientar expectativas.
Analistas sostienen que no se trata de un problema técnico, sino político: reconocer la verdadera curva de tasas implicaría aceptar inconsistencias en la política monetaria. Por ello, el BCP continúa priorizando las intervenciones spot, aunque con crecientes costos para la economía.
