Juan Manuel Brunetti reactivó las tensiones internas en el movimiento Añetete al impulsar como precandidato a intendente de Asunción a Diego Galeano Harrison, exministro de Deportes y sobrino del empresario Norman Harrison. Esta maniobra confronta abiertamente con la línea oficial de la disidencia colorada, que respalda al diputado Daniel Centurión como figura para las elecciones municipales de 2026.
La jugada de Brunetti generó un fuerte malestar en el equipo político de Añetete y obligó al expresidente Mario Abdo Benítez a intervenir para frenar el avance del exministro. Abdo intenta contener una posible fractura en la disidencia que podría debilitar al presidenciable Arnaldo Wiens.
A esto se suma la presión ejercida desde la Junta Municipal de Asunción, donde concejales aliados al movimiento exigen a Centurión abrir las negociaciones para asegurar un lugar en la nómina de candidatos y mantener sus bancas. Esta ofensiva interna busca redistribuir espacios de poder antes del armado oficial.
Con apoyo político y económico, Brunetti y Galeano desafían el liderazgo de Centurión, evidenciando una puja anticipada por el control de la capital. El conflicto expone fisuras en la disidencia colorada, anticipando una pulseada clave en la interna partidaria rumbo a las municipales.
