La imputación fiscal contra el ex intendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, y otros implicados en el caso “detergentes de oro” apunta a un daño patrimonial mediante operaciones simuladas. Según el Ministerio Público, la Dirección General de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres, a través de sus directores Nidia López y Édgar Estigarribia, emitió órdenes de compra a nombre de la firma COVA, perteneciente a Juan Rodríguez.
El informe detalla que, en lugar de los productos pactados en los contratos, como los detergentes desinfectantes Septalkan, se entregaron supuestamente otros de la marca Surfalkan SH. La acusación sostiene que las solicitudes fueron simuladas, al igual que las entregas, lo que constituye un ardid para justificar las operaciones.
Uno de los puntos centrales del caso refiere al ítem N.º 3, que establecía la provisión de 300 detergentes de superficie Septalkan, los cuales nunca fueron adquiridos por la empresa COVA. De hecho, la firma francesa Alkapharm certificó que Genemed es su único distribuidor en Paraguay, descartando a COVA como proveedora autorizada.
La imputación también revela que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios constató que COVA no posee antecedentes de inscripción vinculados a la actividad aduanera ni registros de importación de artículos de limpieza, lo que refuerza la hipótesis de compras ficticias.
Con estos elementos, la Fiscalía sostiene que existió un esquema de simulación destinado a encubrir sobrecostos y perjuicio al erario municipal durante la gestión de Rodríguez.
