Más de dos mil hectáreas fueron afectadas por incendios forestales en distintos puntos de Uruguay durante los últimos días, en un contexto marcado por altas temperaturas, escasez de lluvias y un riesgo “muy alto” de propagación del fuego. Uno de los focos más importantes se registró en la ciudad de Minas, donde las llamas alcanzaron zonas cercanas al Cerro del Verdún y obligaron al despliegue de un amplio operativo de emergencia.
Bomberos, efectivos del Ejército, personal policial y autoridades departamentales trabajaron de forma coordinada para contener el avance del fuego, utilizando helicópteros, drones, maquinaria pesada y camiones cisterna con miles de litros de agua. Según las autoridades, las ráfagas de viento superiores a los 30 kilómetros por hora, las temperaturas por encima de los 37 grados y la baja humedad complicaron las tareas y favorecieron la reactivación de focos calientes.
Desde la Dirección Nacional de Bomberos advirtieron que más del 90% de los incendios tienen origen humano y reiteraron el llamado a respetar la prohibición de quemas vigente durante el verano. Además, pidieron a la población no ingresar a las zonas afectadas ni exponerse a riesgos innecesarios, ya que la fase de control y liquidación continúa siendo crítica.
