El presidente de Paraguay, Santiago Peña, se reunió con su homólogo francés, Emmanuel Macron, con el objetivo de obtener su respaldo al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, firmado recientemente en Montevideo. A pesar de las tensiones internas en Francia y las reservas de su gobierno, Peña asumió esta tarea como parte del compromiso del Mercosur.
El acuerdo, que debe ser ratificado por los congresos de los países miembros, enfrenta desafíos como el Reglamento 1.115 de Bruselas, que exige estándares estrictos de sostenibilidad para productos agrícolas como la soja, el ganado y la madera. A pesar de esto, el embajador de la UE en Paraguay, Javier García de Viedma, señaló que los productores paraguayos están bien posicionados para cumplir estas exigencias gracias a leyes como la de Deforestación Cero y sistemas de monitoreo avanzados.
En su visita a París, Peña también participó en la reapertura de la catedral de Notre Dame y buscó aprovechar el contexto político francés, marcado por la caída del primer ministro Michel Barnier, para avanzar en la aceptación del tratado. Aunque sectores agrícolas como el sojero han expresado preocupación por los requisitos europeos, el Congreso paraguayo parece dispuesto a aprobar el acuerdo, con legisladores destacando su importancia para la apertura comercial del país.
El presidente francés, presionado por su sector agropecuario, no ha confirmado su apoyo al tratado, pero la negociación continúa en busca de un consenso que permita la implementación del pacto y abra nuevas oportunidades para ambas regiones.
