Recientemente, la Universidad de Pittsburgh realizó un estudio innovador comparando la poesía generada por inteligencia artificial con la de autores literarios famosos como Lord Byron, T.S. Eliot y Samuel Butler. Los resultados del estudio fueron sorprendentes, ya que los participantes no expertos en poesía evaluaron más positivamente los poemas generados por la inteligencia artificial ChatGPT 3.5 que los escritos por los poetas históricos. Los investigadores encontraron que los poemas generados por IA fueron clasificados como escritos por humanos con una probabilidad mucho mayor que aquellos creados por los autores clásicos.
Este fenómeno ha planteado preguntas sobre la percepción que los lectores tienen de la poesía. En comparación con los poetas clásicos, la poesía generada por IA se presenta de forma más accesible, directa y fácil de comprender. A menudo, la poesía humana es compleja y puede requerir una interpretación más profunda para desentrañar su significado. En cambio, la poesía generada por IA evita los misterios y las ambigüedades, lo que la hace más atractiva para los lectores que no están dispuestos a dedicar mucho tiempo a interpretar los versos.
Los investigadores sugieren que esta diferencia en la percepción de los poemas podría deberse a que la poesía generada por IA se comunica de manera más clara y efectiva, lo que podría hacerla más atractiva para un público más amplio. Sin embargo, este hallazgo también ha generado una reflexión sobre la verdadera naturaleza de la poesía. Algunos críticos, como la poeta Joelle Taylor, argumentan que la poesía humana va más allá de la simplicidad y accesibilidad, ya que implica emociones, pasiones y revelaciones que una máquina no puede generar.
El estudio deja claro que la poesía de IA ha llegado a un punto en el que está empezando a rivalizar con la poesía humana, al menos en cuanto a accesibilidad y atractivo para los lectores no expertos.
