La quinta temporada de Stranger Things atraviesa una de las mayores controversias desde su estreno, luego de que los últimos episodios generaran una ola de críticas negativas centradas en el personaje de Will. Tras el lanzamiento del Volumen 2 en Navidad, la calificación de la temporada cayó abruptamente en plataformas especializadas, marcando un precedente inédito para la serie de Netflix, que hasta ahora había gozado de una recepción mayoritariamente positiva.
En Rotten Tomatoes, el puntaje descendió hasta el 56 %, muy por debajo del 73 % que tenía antes del estreno de los capítulos finales. El fenómeno fue atribuido a un “review bombing” coordinado, impulsado por sectores de la audiencia disconformes con el rumbo narrativo adoptado en esta etapa final. En particular, el penúltimo episodio, titulado The Bridge, recibió en IMDb una puntuación de 5,5, la más baja de toda la serie.
Las críticas se concentraron en el desarrollo del arco de Will y en la exploración de identidades y relaciones de algunos personajes, lo que motivó comentarios que aluden a “agenda política” o “ideología”. El debate se trasladó rápidamente a redes sociales como X y Reddit, donde también se cuestionaron la escritura, la introducción de nuevos personajes y la calidad de las actuaciones. Pese a la polémica, la serie continúa siendo uno de los mayores fenómenos culturales de Netflix.
