A tres años del asesinato del fiscal Marcelo Pecci, la investigación sigue marcada por el secretismo y la falta de avances por parte del Ministerio Público. Mientras se han condenado a los autores materiales en Colombia, en Paraguay no se ha identificado a los responsables intelectuales del crimen, lo que agudiza la desconfianza y sensación de impunidad.
El crimen, ocurrido en mayo de 2022 en una playa de Cartagena, conmocionó a la región por su carácter transnacional y por tener como víctima a un fiscal que investigaba poderosos intereses del narcotráfico. Desde entonces, la Fiscalía paraguaya no ha brindado información clara sobre el curso de la causa.
En representación de la familia Pecci, el abogado Enrique Kronawetter ha solicitado sin éxito el acceso al expediente, invocando normas nacionales e internacionales. Ni la viuda Claudia Aguilera ni sus representantes fueron incluidos como parte querellante, pese a estar reconocidos como víctimas.
La frase “Ni Mandrake puede solucionar el tema”, pronunciada por el fiscal general Emiliano Rolón, fue interpretada como una señal de resignación. Para la familia, la negativa a transparentar el proceso evidencia un posible encubrimiento que protege a figuras de poder.
